Sinopsis:
La muerte de Isabella Sanderson sacude a la
pequeña isla de Deer. La policía habla de suicidio, pero su hermana Caroline no
lo acepta. Decidida a descubrir la verdad, adopta una identidad falsa y viaja a
Belfast, el último lugar donde Isabella vivió.
Allí se infiltrará en una clínica de salud
mental, un espacio dominado por reglas tan estrictas como inquietantes, bajo la
sombra de un jefe enigmático. A cada paso, Caroline se topará con silencios
cómplices, secretos tatuados en la piel y miradas que esconden más de lo que
muestran.
Ni las advertencias de Estefanía, su amiga
expolicía argentina, ni la atracción peligrosa que despierta en un guardia de
seguridad lograrán detenerla. Pero mientras avanza en su investigación,
Caroline deberá enfrentarse no solo a la verdad sobre la muerte de Isabella,
sino también a la más dolorosa de todas: la que la obliga a mirarse a sí misma.
El jardín de espinas es un thriller psicológico
intenso, donde el amor entre hermanas, la culpa y la obsesión se entrelazan con
un misterio que crece como un jardín sombrío, donde cada verdad descubierta es
una espina más.
La historia nos presenta a Caroline, una joven
que vive en una pequeña isla de Maine. Su vida da un vuelco tras la trágica muerte
de su hermana Isabella. Caroline se niega a aceptar la versión oficial de
suicidio; está convencida de que su hermana jamás habría tomado esa decisión por
voluntad propia.
Ignorando las advertencias de su amiga Estefanía,
se sumerge en una investigación que la conduce hasta una clínica de salud
mental en Belfast. Allí, bajo la identidad falsa de Marissa, trabajará como
secretaria del doctor Kyle, un hombre rígido
cuya presencia resulta inquietante. En ese entorno hostil conocerá a Travis
Jones, el misterioso y atractivo guardia de seguridad. No pasara mucho tiempo
para que Caroline confirme sus sospechas: entre esas frías paredes se ocultan
secretos oscuros.
Tengo que decir que esta historia me gustó
mucho más de lo que esperaba. Es un thriller psicológico, sombrío y crudo que
te atrapa desde la primera página. Caroline
es una protagonista vulnerable pero con una determinación inquebrantable. Me
gustó ver como se desarrollaba su relación con Travis y su amistad con Estefanía,
quien es un ancla incondicional para ella.
Con un ritmo cargado de suspenso y unos capítulos
finales emocionantes, la autora no teme explorar la peor faceta del ser humana.
Por lo que es importante prestar atención a las advertencias de contenido al
inicio.
Sin duda recomiendo esta historia si buscan un
buen thriller con un giro inesperado que los mantenga en vilo hasta el final.
Puntos: 4,5/5 🌟
"Muchas dudas, pocas certezas. Y una
sensación que me come la mente: ¿me estaré metiendo en la boca del lobo?"
"Por fin conozco su mirada. Aun en esos
ojos tempestuosos, encuentro paz. Veo infierno y cielo. Mi corazón ya es una
tormenta."
¿"Ves? No sé qué hacer contigo. —Se separa
unos centímetros, me libera de la presión de sus brazos—. Estás alimentando al
lobo.
—Y yo no soy precisamente Caperucita Roja."
"¿Es, en realidad, el tiempo, un
determinante en todo? Con el tiempo, las heridas se curan, dejan de sangrar,
pero queda la cicatriz. El cuerpo es una máquina perfecta que nos aporta gran
sabiduría. El tiempo curará mi dolor. Con un poco de suerte y con mucho trabajo
interno, lograré transformar todo este dolor en una marca, en una experiencia,
en un pensamiento que nunca me abandonará, pero me permitirá seguir adelante.
Quiero creer que será así."
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