¡Hola! ¿Cómo están? Hoy les traigo la reseña de la segunda parte de la saga la reina del cementerio. Se trata de:
Sinopsis:
Tras La restauradora continúa la serie
protagonizada por Amelia Grey.
Tras aceptar un trabajo en Asher Falls, Carolina
del Sur, lo devastado que está este pueblo le llega al corazón a Amelia, así
como el lamentable estado de los dos cementerios que allí se encuentran, uno de
los cuales quedó hundido bajo las aguas. La pequeña ciudad, rodeada de lagos y
montañas, tiene un aura de misterio innegable y la única manera de llegar a
ella es a través de un ferry. Todo esto le viene de maravilla a Amelia quien,
aunque no quiera admitirlo, está huyendo de Charleston y de lo que le sucedió
con el detective del que está enamorada, Devlin, un hombre acechado por sus
fantasmas. Necesita volver a centrarse en su trabajo y obedecer a pies
juntillas las reglas que su padre le impuso en su día para protegerse de su
don: ser capaz de percibir la presencia de los espíritus.
Sin embargo, nada más poner un pie en el pueblo,
se da cuenta de que hay muchos que no la quieren allí, que no quieren que
restaure el cementerio, y Amelia empieza a percibir un aura de mal a su
alrededor…

